Tras un silencio en las redes, reanudo mi blog compartiendo un extracto del libro  “Ni lobo ni perro. Por senderos olvidados con un anciano indio” de KENT NERBURN, dónde la sabiduría ancestral se pone de manifiesto y nos da lecciones para reflexionar sobre la importancia del SILENCIO, ese silencio fértil enriquecedor desde dónde adquirimos la calma y el equilibrio necesario para observar ecuánimemente y que aparece con el entrenamiento mental: la meditación y el mindfulness.

Si te gustaría incrementar tu estado de atención y silenciar tu mente, te propongo leer este párrafo y reflexionar sobre la importancia de la Escucha y la Comunicación activa, la que se realiza desde el respeto, no el juicio, de corazón a corazón, donde prevalece el otro y no yo, y te invito a ponerlo en práctica. Aprender a escuchar para responder y no reaccionar. Salir de nuestro estado egoico para desde el silencio vacuo conectar con el todo y con todos.

“Nosotros los indios sabemos del silencio. No le tenemos miedo. De hecho, para nosotros es más poderoso que las palabras.
Nuestros ancianos fueron educados en las maneras del silencio, y ellos nos transmitieron ese conocimiento a nosotros. Observa, escucha, y luego actúa, nos decían. Ésa es la manera de vivir.
Observa a los animales para ver cómo cuidan a sus crías. Observa a los ancianos para ver cómo se comportan. Observa al hombre blanco para ver qué quiere. Siempre observa primero, con corazón y mente quietos, y entonces aprenderás. Cuando hayas observado lo suficiente, entonces podrás actuar.
Con ustedes es lo contrario. Ustedes aprenden hablando. Premian a los niños que hablan más en la escuela. En sus fiestas todos tratan de hablar. En el trabajo siempre están teniendo reuniones en las que todos interrumpen a todos, y todos hablan cinco, diez o cien veces. Y le llaman “resolver un problema”. Cuando están en una habitación y hay silencio, se ponen nerviosos. Tienen que llenar el espacio con sonidos. Así que hablan impulsivamente, incluso antes de saber lo que van a decir.
A la gente blanca le gusta discutir. Ni siquiera permiten que el otro termine una frase. Siempre interrumpen. Para los indios esto es muy irrespetuoso e incluso muy estúpido. Si tú comienzas a hablar, yo no voy a interrumpirte. Te escucharé. Quizás deje de escucharte si no me gusta lo que estás diciendo. Pero no voy a interrumpirte. Cuando termines, tomaré mi decisión sobre lo que dijiste, pero no te diré si no estoy de acuerdo, a menos que sea importante. De lo contrario, simplemente me quedaré callado y me alejaré. Me has dicho lo que necesito saber. No hay nada más que decir. Pero eso no es suficiente para la mayoría de la gente blanca.

La gente debería pensar en sus palabras como si fuesen semillas. Deberían plantarlas, y luego permitirles crecer en silencio. Nuestros ancianos nos enseñaron que la tierra siempre nos está hablando, pero que debemos guardar silencio para escucharla.

Existen muchas voces además de las nuestras. Muchas voces”.

FRASES DE ATENCION CONSCIENTE y PERLAS DE SABIDURÍA: “Cuando quieras decir algo piensa en ello tres veces antes de decirlo. Habla solamente cuando tus palabras te beneficien a tí y a los demás. Si no es así, entonces no lo hagas”. (Dögen Zenji, maestro japonés 1200-1253) y (El Escriba del Tao, Espíritu Libre 1956)