“Sólo cuando la mente está libre de ideas y creencias puede actuar correctamente”. Jiddu Krishnamurti (1895 – 1986)

El verano ya está aquí y lo mínimo que podemos hacer es ¡disfrutarlo!, es la época  perfecta para descansar y tomar distancia de las jornadas rutinarias. Pero también es tiempo de parar y tomar nuevas perspectivas, cargarnos de fuerza para avanzar en el año. Por ello, incluimos en el Calendario Coach Mindfulness, una parada para realizar una mirada Mindfulness a nuestras creencias. Establecimos  el mes pasado nuestros objetivos,  pues  démonos cuenta ahora de lo que nos paraliza y pongamos el foco de Atención en observar y darnos cuenta de nuestras creencias.

Las creencias tienen el poder de darnos libertad o prisión, fuerzas o debilidad. Hay personas que lograron cosas muy grandes sólo porque no sabían que eran difíciles. La vida, el mundo, la sociedad nos pueden poner obstáculos, pero los límites son puestos por uno mismo. Frases del estilo de “No puedo”, “No soy bueno para la música”, “Imposible que me compre esa casa”, “Odio las matemáticas”, “No puedo hablar en público”, “No soy capaz…” son claros ejemplos de creencias limitantes. Las creencias limitantes pueden dejarnos caminando en círculos sin salida, diciendo: “No puedo tocar la guitarra porque no sé hacerlo… y no sé hacerlo porque es muy difícil y no puedo” o “No hago nada porque tengo depresión y estoy deprimido porque no hago nada”. Indicadores de creencias limitantes profundamente arraigadas son la sensación de parálisis, inutilidad o desesperanza,  o vernos en circunstancias despreciables pero que “extrañamente” se repiten una y otra vez en nuestra vida.

Por otro lado, las creencias de “Sí puedo porque sí se puede y sí se puede porque sí puedo”, nos empoderan. Este tipo de creencias son facilitadoras, ya que nos inspiran la confianza que necesitamos para alcanzar los objetivos y nos dan seguridad en nuestra manera de actuar y pasar a la acción, lo que en definitiva es estar en modo creativo.

Para ello las acciones o medidas a tomar serán:

1. Primero piensa en tu objetivo y en qué te impide conseguirlo: ¿Qué es lo que crees realmente? ¿no es posible?, ¿no soy capaz? ¿no me lo merezco?

2. ¿En que preferirías creer? ¿Qué otra creencia te acercaría a tu objetivo?

3. ¿Qué acciones estarías haciendo con la nueva creencia que ahora no haces?

4. ¿Cómo cambiaría tu vida si las hicieras?

5. Durante este mes actúa “como si”, es decir, como si creyeras en la nueva creencia y haciendo esas acciones, ¿Te arriesgas y te tiras a la “experiencia” a ver que pasa? Sumérgete en la experiencia Mindfulness este verano y data cuenta de lo que sucede.

Feliz verano!

María José Navarro Delgado

También podeis seguirme a través de  Facebook  @mariajoseahorayo (mindfulness y sistémica)   y  en http://www.valderec.es/mundo-interior/